Descripción:
Es una raza muy cariñosa con su amo, inteligente, aunque no se deja adiestrar fácilmente. Es muy reservado, desconfiado pero valeroso, por lo que a pesar de su tamaño se muestra como un excelente guardián, aunque sólo sea para dar la voz de alarma.
La leyenda dice que el pekines nació del amor entre un león y una mona, de donde le vendría su aspecto y su caracter orgulloso, digno y valiente. Desde siempre se ha fomentado su pequeño tamaño, como en la corte de la emperatriz Tíen que daba alcohol en grandes cantidades a sus perros para inhibir su crecimiento. Actualmente ha cambiado su pasado como perro de palacio por el de perro de hogar, donde se ha adaptado perfectamente porque no necesita paseos ejercicio sinó un lugar bien comodo. Sin embargo es más perro de una sola persona que de toda una familia.
Conocio su apogeo entre 1820 y 1850, cuando la emperatriz Ts´eu Hi, apasionada por el perro sagrado, estableció las primeras reglas de su patrón y régimen alimenticio y alcanzó su máximo esplendor con el emperador Tao Kuan.
Mientras las restantes razas de perros eran criadas para ser degustados con toda clase de salsas, los pekineses acompañaban al mas alla a su dueño y eran inmolados a la muerte de éste.
El robo de un pekinés estaba castigado con la pena de muerte. Origen:
China
Clasificación FCI:
Grupo 9 Perros de compañía. Sección 8 Spaniels japoneses y pekines. Sin prueba de trabajo.
Utilización:
Perro de compañia.
Apariencia:
El Pekinés es un excéntrico de pelo largo y, entran todos los colores, menos el albino ( no el blanco )y el color higado o Chocolate.. Tiene una cabeza ancha que es ancho entre sus ojos grandes, oscuros y lúcidos. La cara es llana con una oscuridad, el hocico arrugado. Sus cuellos son cortos y espesos. Cuando su boca está cerrada, ni lo dientes " ni lengua se deben mostrar. Estos perros diminutos, fuerte deshuesados tienen un andar rodante característico.
Altura:
Peso:
Para los machos el peso está entre 3.2 y 5 Kg; el peso de las hembras varia entre 3.6 y 5.4 Kg.
Caracter:
Es una raza muy cariñosa con su amo, inteligente, aunque no se deja adiestrar fácilmente. Es muy reservado, desconfiado pero valeroso, por lo que a pesar de su tamaño se muestra como un excelente guardián, aunque sólo sea para dar la voz de alarma.
Cuidados especiales:
El pekinés tiende a agarrar los resfriados muy fácilmente. Los nacimientos son muy difíciles. Los problemas respiratorios y los problemas del corazón también son comunes. Diariamente hay que cepillar el pelo. El Pekinés es bueno para la vida del apartamento. Ellos son perros relativamente inactivos.
|