Algunas de las preguntas más frecuentes que nos plantean aquellas personas que desean ingresar al Centro son: ¿Cómo se desarrolla esta terapia?, ¿Qué actividades se llevan a cabo en las sesiones?, ¿Cómo se diseñan estas actividades de acuerdo a la problemática de cada persona?.
Esta terapia se basa en general en el juego entre el paciente y el animal, aunque debemos tener en cuenta que las actividades se diseñan además, de acuerdo a la edad, esto es, para los primeros años de vida se trabajará mayormente en estimulación temprana y tal vez con algunos juegos. En el caso de los adultos mayores, la función de los animales consistirá básicamente en la compañía y el intercambio de afecto, aunque también se pueden incorporar juegos más pasivos como por ejemplo, el arrojar una pelotita para que el perro la recupere y la devuelva en la mano de la persona que la tiró.
Los perros además de ser entrenados específicamente para estos fines, reciben un adiestramiento obediencia básica.
El paciente y el perro se van a elegir mutuamente al comienzo de la terapia, el Zooterapeuta sólo va a intervenir en la elección de un perro en particular si es que lo cree necesario para alcanzar un determinado efecto terapéutico.
Entonces, en la mayoría de los casos esta interacción entre paciente-perro se establecerá a través del juego; por un lado con actividades generadas desde el terapeuta, y por el otro brindando el espacio necesario para el juego libre.
Las actividades se desarrollan al aire libre (también puede llevarse a cabo en un espacio cerrado), y en una pista, que es un lugar físico determinado donde se colocarán los distintos elementos como túneles, barras de salto, pelotas terapéuticas, etc. Estos son los elementos que se utilizan para los distintos juegos, cumpliendo con su función terapéutica.
Así también el paciente le dará agua a su perro y lo peinará, o harán una caminata juntos.
No se debe olvidar que el Zooterapeuta es quien controla y diseña las actividades de acuerdo a lo que cada paciente necesite, es decir, no todas las actividades son iguales para todos los pacientes, ni para todos los pacientes son terapéuticas todas las actividades que comprende la zooterapia. Por ello es necesario conocer a cada una de las personas que solicitan esta terapia para poder implementar las actividades que sean más acordes y de esa forma alcanzar los efectos terapéuticos más deseados.
Eduardo Labarthe Márgara Pons
Médico Asesor Veterinario Psicóloga y Zooterapeuta
zooterapia@revistacanina.com

