Pero el más salvaje de los animales salvajes era el gato. Andaba solo y todos los lugares eran iguales para él.
Rudyard Kipling (1865-1936)
Los gatos son incomprendidos porque no se dignan explicarse: son enigmáticos únicamente para quien ignora la potencia expresiva del mutismo.
Paul Morand (1888-1976)
Me gusta del gato su carácter independiente y casi ingrato que le impide atarse a quien sea, la indiferencia con que transita de los salones a su originario callejón. El gato vive solo. No necesita sociedad alguna. Sólo obedece cuando quiere, o simula dormir para observar mejor y araña todo cuanto puede arañar.
Chateaubriand (1768-1848)
Cuando en una casa egipcia se declara un incendio, sus habitantes se preocupan muy poco del fuego y mucho de sus gatos. Los protegen, los vigilan y si alguno, fuera de sí, logra escapar y precipitarse a las llamas, la aflicción abate a los egipcios. Cuando un gato muere de muerte natural, todos los habitantes de la casas se rasuran las cejas. Colocan al gato embalsamado en un compartimento secreto y lo transportan a la ciudad de Bubastis.
Relato de Herodoto (484-425 a.C.)
Gato, m. Suave autómata indestructible preparado por la naturaleza para recibir patadas cuando las cosas van mal en el círculo doméstico.
Ambrose Bierce (1842-1914)
Deseo que en mi casa haya
una mujer razonable,
un gato deslizándose entre los libros,
y amigos en todas las épocas,
sin los cuales no puedo vivir.
Guillaume Apollinaire (1880-1918)
Es mi espíritu familiar;
juzga, preside, inspira todo
desde la altura de su imperio,
¿por ventura es un mago, un dios?
Charles Baudelaire (1821-1867)
Los gatos deberán llevar tres cascabeles que con su sonido anuncien su proximidad a los pájaros.
Ley vigente de Lemonine, Montana, U.S.A.
Quien a los gatos ama, bella mujer tendrá.
Proverbio medieval
Los férvidos amantes y los sabios austeros, aman del mismo modo, en su madura edad, los poderosos gatos, orgullo de las casas, como ellos sedentarios, frioleros como ellos. [...] Cuando sueñan, adoptan actitudes augustas de esfinges reclinadas contra la soledad, y parecen dormidos con un sueño sin fin; mágicas chispas brotan de sus ancas mullidas y partículas de oro como una fina arena vagamente constelan sus místicas pupilas.
Charles Baudelaire
Prefiero los gatos a los perros, porque no hay gatos policiales.
Jean Cocteau (1889-1963)
El gato posee belleza sin vanidad, fuerza sin insolencia, coraje sin ferocidad, todas las virtudes del hombre sin sus vicios. Lord Byron (1788-1824)
Dios hizo el gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar un tigre.
Víctor Hugo (1802-1885)
Ella jugaba con su gata
y verla era maravilla.
La mano blanca y la blanca pata
retozando en la sombra de la tarde.
Paul Verlaine (1844-1896)
El gato no nos acaricia, se acaricia con nosotros.
Antoine Conde de Rivarol (1753-1801)
Son distantes, discretos, impecablemente limpios y saben callar. ¿Acaso hace falta más para considerarlos una excelente buena compañía?
Reina Maria Leszcysnka, Siglo XVIII
El ideal de la calma es un gato sentado.
Jules Renard (1864-1910)
Se le reprocha al gato su gusto por estar a sus anchas, su predilección por los muebles más mullidos donde descansar o jugar: igual que los hombres. De acechar a los enemigos más débiles para comérselos: igual que los hombres... De ser reacio a todas las obligaciones: igual que los hombres una vez más.
Jean Baptiste Say (1767-1832)

