Algo especialmente grato para quienes tenemos perros y disfrutamos su compañía es darles su paseo diario. Es el momento de ellos para despejarse, salir, correr, conocer amigos y, también, para hacer sus necesidades. Y no es cuestión de andar dejando todo tirado por ahí, a la espera del pisotón de algún transeúnte distraído. Un buen amo recoge los desechos de su mascota. Aunque reconozcamos que es algo bastante desagradable y más aun si nuestro perro justo está medio enfermito de la panza. Esto ha motivado a los creadores de “Poop Freeze” a lanzar al mercado su producto.
Poop Freeze consiste en un aerosol cuyo contenido congela literalmente el regalito que nuestro perro ha dejado. Las heces quedan duras como piedras, y sin el mal olor característico. Fáciles de levantar, embolsar y tirar. Es efectivo, o al menos así reza su spot publicitario, hasta con los excrementos más inconsistentes, evitando los tan temidos “derrames”.
Quienes se han visto especialmente beneficiados con Poop Freeze son los paseadores de perros. Para ellos se ha diseñado un kit especial: un bolso muy práctico de llevar que contiene un aerosol, guantes descartables y bolsas de residuo. Ideal para quien pasea de a cinco o seis perros por vez.
De momento el producto sólo se consigue en Estados Unidos, donde ha sido un éxito. Los dueños de perros aseguran que Poop Freeze convierte una actividad antes tan desagradable e incómoda en algo entretenido y solidario con el mantenimiento del espacio público. Pueda ser que dentro de algún tiempo consigamos este aerosol en el comercio del barrio.
Sitio web del producto: http://www.poop-freeze.com/

