En la sociedad actual en la que la tenencia de animales de compañía es cada vez mayor, especialmente en lo que se refiere al perro, la cosmética y la peluquería canina ocupan un lugar cada vez más importante.
En efecto, hoy en día, ya no sólo es importante la cosmética para las personas: si nos acercamos a cualquier tienda de animales, nos sorprenderíamos de la línea avanzada de productos de cosmética para perros y gatos. Podemos encontrar una gran variedad de productos especialmente indicados para la característica del pelaje de cada raza, que no solamente incorporan productos antiparasitarios, sino también proteínas y vitaminas para mejorar la textura y calidad del pelo de nuestra mascota.
Antes de hablar de toda la gama de productos para su higiene, en conveniente que conozcamos primero las características del manto del perro, los diferentes tipos de pelaje y el arreglo que necesitan cada uno de ellos.

El cuidado del manto.
Hasta hace poco tiempo el arreglo de los perros en peluquería canina estaba considerado un lujo innecesario. El hombre ha evolucionado y con él su relación con su perro. Con el desarrollo de las sociedades urbanas y los problemas que todo ello conlleva, en especial en lo que se refiere a la falta de espacio, el perro ha dejado de vivir en una casita aislada para habitar en el interior del hogar, compartiendo a veces el sofá y la cama con nosotros. Haciendo de la higiene de nuestra mascota una condición imprescindible.
Esta nueva situación hace de la peluquería una herramienta necesaria no solo para mejorar el aspecto de nuestra mascota, sino también para mejorar la salud e higiene de su piel y para controlar los ectoparásitos tales como pulgas o garrapatas.
Actualmente podéis confiar el cuidado del pelaje de nuestro can a peluqueros especializados. Ellos conocerán las numerosísimas razas caninas y sabrán tratar a cada una de ellas según su tipo de pelo.
Es esencial saber diferenciar el manto de los perros para así aplicar correctamente las distintas técnicas de trabajo:
Pelo Raso
El pelo raso típico del Dálmata, Dobermann, Boxer, etc. Se caracteriza por tener poca largura: podemos hablar de apenas un centímetro de longitud.
Para mantener el pelo raso en buenas condiciones de salud e higiene será suficiente cepillarlo una vez por semana con un cepillo de cerdas naturales. Esto ayudará a eliminar el polvo, la suciedad y el pelo muerto.
Este tipo de perros no requiere mas de dos o cuatro baños anuales, utilizando siempre champús al huevo. No emplearemos suavizantes ya que no le son necesarios.
Pelo Duro:
El Schnauzer o el Fox Terrier son razas de pelo duro, de aspecto caprino que a su vez debe representar subpelo lanoso. Son perros a los que el pelo maduro se les muere, aunque no se les cae. Es por ello que se les debe practicar una muda artificial, lo que técnicamente conoceremos como "strippings" (vocablo ingles que significa despojar).
Esta practica se lleva a cabo con los propios dedos, o bien con la ayuda de unas cuchillas especiales.
Este tipo de manto esta sometido a períodos de maduración. Es importante la experiencia adquirida al trabajar este tipo de razas para poder valorar correctamente el citado período de maduración y practicar la sesión de “stripping”, justamente en el momento oportuno.
Deberíamos tener en claro que esta forma de eliminar el pelo muerto es la más indicada. Se debe extraer el pelo muerto entero con la raíz incluida para liberar el folículo piloso y así poder generar pelo sano.
Las razas de pelo duro no deberían ser esquiladas ya que con ello se altera el crecimiento natural del pelo, dejando las raíces muertas dentro de la epidermis pudiendo provocar alguna dermatitis. Al mismo tiempo, debemos tener en cuenta que los esquilados favorecen el crecimiento del entrepelo lanoso, provocando un cambio en la textura general del manto y perdiendo la típica dureza de éste.
El agua y los productos utilizados tienden a suavizar el pelo, por lo que al tratarse de mantos ásperos deberíamos espaciar los baños. Se aconseja un baño cada dos meses, pero siempre sin emplear champús con aceites y nunca añadiendo cremas suavizantes.

Pelo Largo:
Tenemos al conocido Yorkshire Terrier como ejemplo de perro de pelo largo y sedoso con ausencia de lana. Como buen terrier, es un perro cariñoso con su dueño pero a su vez dotado de un marcado carácter. Deberá ser bien aleccionado desde cachorro para así soportar diariamente un minucioso cuidado de su manto.
El pelo largo no debe presentar nudos y debe ser tratado con productos como champús con aceites de coco, de jojoba, cremas suavizantes, bálsamos, etc.
Todo ello ayudara a tener un pelaje en óptimas condiciones, perfectamente nutrido y elástico.
El correcto peinado del pelo se realiza humedeciéndolo y utilizando cepillo de púas naturales que evitan que se quiebre. Finalmente utilizaremos peines para asegurar la ausencia de nudos.
Pelo corto a capas:
Los perros nórdicos, como el Alaskan Malamute o el Siberian Husky tienen un tipo de pelo corto dividido en capas: una capa más larga y fuerte, y otra capa interior de entre pelo lanosa, que le confiere densidad y protección.
Es típico que en otoño y primavera los mantos de estos perros se adapten al clima mudando el pelo. Son éstas épocas en los que los cepillados son importantísimos para ayudar a retirar el pelo sobrante.
El correcto cuidado del pelo deberá realizarse con rastrillos, cardas y en última instancia cepillos de cerdas naturales, que darán un bonito y característico brillo.
Una sesión de peluquería en estas etapas del año resultará muy beneficiosa, ya que un profesional sabrá trabajar el pelo con las herramientas adecuadas. Los baños deben especializarse para no romper el equilibrio dérmico. Así, cada dos meses suele ser indicado un aseo, haciendo uso de champús adecuados, en este caso con poca concentración de aceites, por ejemplo un producto con proteínas, tal como un champú enriquecido al huevo.
Pelo rizado:
El manto rizado del caniche requiere atención diaria para evitar enredos no deseados. Los cepillados deberán realizarse cada día con cepillos y cardas suaves. El pelo deberá ser humedecido con acondicionadores para que este no se quiebre al peinarlo. Puesto que su manto carece de lana, permite ser bañado con relativa frecuencia. Cada tres semanas o un mes suele ser aconsejable asearlo con champús con aceites, que dan protección y flexibilidad al manto.
El pelo del caniche no se cae, sino que crece en forma constante, de modo que el perro deberá ser llevado a un peluquero de confianza para que no se le corte a maquina o a tijera. Ambos métodos de corte, mantienen la capa de pelo corta y arreglada.

