Así es que Boby ya tiene 4 meses y esta listo para poder salir al exterior, ya que se completó su calendario de vacunación y desparasitación.
Boby experimenta por primera vez el pasear con correa..¡toda una historia!!!, tira, muerde, se enloquece, o simplemente, queda estático en la mitad de la calle negándose a seguir un paso mas.
Acá empezamos a pulir nuestra paciencia, y a pulir el comportamiento de nuestro compañero, quien deberá comportarse correctamente con su correa puesta, antes de ingresar a cualquier pista de show.
Tomarse tiempo y no salir a las apuradas para pasearlo, es lo mejor y de a poco, ir insistiendo con el tema del no tironeo, o no mordisqueo de la correa de paseo.
Leí por ahí una vez, que la correa es un cable de comunicación con nuestro perro, y cualquier sensación que tengamos nosotros, la enviaremos vía correa, directo a él. Es así que el nerviosismo, la tensión o un susto, Boby la sentirá y actuará en consecuencia.
Por esto mismo, es mejor tratar de estar relajados y tranquilos al momento de empezar a educar a nuestro amigo en el arte de acompañarnos en los paseos, para luego poder escalar un nivel y pasar a ordenar con la correa o nuestro paso.
Primordial: el perro SIEMPRE debe ir a nuestra izquierda si de adiestramiento en obediencia se trata y SIEMPRE a nuestra derecha, si hablamos de adiestramiento de pista.
El tema es que se acostumbre a ir ni adelante ni atrás, sino a nuestro lado. Ni tirando, ni tironeado, con la correa suficientemente floja como para permitir su movimiento, y lo suficientemente ajustada a nuestra mano, como para poder transmitir una orden, o un cambio de rumbo.
Cuando Boby se acostumbre a la correa y cumpla los 7 meses, podremos empezar a adiestrarlo propiamente dicho.
A esta edad, podemos pasar a collar de ahorque, que es el que se usa generalmente para adiestramiento y preparación de pista.
El collar de ahorque no es un elemento de tortura y bien usado, da muy buenos resultados en la conducta de nuestro perro.
Debe ir flojo, bien colocado sobre el cuello del perro, de manera que al pegar un tirón sobre él, este se ajuste inmediatamente en forma pareja alrededor del cuello, y al soltar la presión, el collar se relaje, volviendo a su posición desajustada y suelta. Hay collares de eslabones de cadena de diferentes grosores, y los hay de soga.
Es mejor consultar en una veterinaria o Pet shop acreditado para saber cual es el que mejor se adapta a lo que buscamos.
Por lo general, el collar para pista, es bien fino, sea de eslabones o soga, pero ligero y fino (aunque tengamos un mastin napolitano). Este tipo de collares se vende en Pet shop que se dediquen al tema de exposiciones caninas, porque por lo general, no son fáciles de conseguir en Pet shop comunes.
Ya veremos en la próxima entrega, algunos tips o pasos para comenzar. Ya tenemos nuestro amigo acostumbrado a caminar a nuestro lado, y la correa con el collar listos y afinados para empezar a entrenar…

