
La correa y el collar, deben ir flojos, relajados, pero a la vez el perro debe sentir que nosotros tenemos el mando en la pista.
Es cuestion de preferencias… y de jueces.
Hay jueces que miran mucho si el perro va con la correa ajustada o relajada, hay quienes prefieren que el perro demuestre moverse solo y otros que miran mucho el manejo del handler en la pista.
Por eso todo este tema de las expos y los logros obtenidos en un certámen, es tan difícil de definir, y precisar.
Habra veces que no vamos a entender por que nuestro perro, perdió ante otro que consideramos inferior, pero es la mirada y el gusto del juez, quien tiene la última palabra.
Pero tenemos que estar conformes con nosotros mismos y nuestro perro. Eso es lo esencial.. después, ganar, perder, es cuestión de preferencias y miradas.
Cuando entramos a pista, la ayudante de pista, nos preguntará el numero asignado a nuestro perro y observará en la planilla si coinciden los datos cargados previamente. El juez, estará en el centro de la pista, y será quien nos indique los pasos a seguir. Nos puede decir que nos acerquemos primero hacia él caminando y pongamos al perro en posición, esto es bien parado y equilibrado sobre sus 4 patas, acicalado correspondientemente, con la cabeza erguida, correa en reposo.
De esta manera, el juez palpará al animal desde la cabeza hasta la cola, recorriendo su columna, revisará su boca para corroborar que no falte ninguna pieza dentaria, ni haya desviaciones de la dentadura como el prognatismo.
Si el juez no revisa personalmente la dentadura, puede pedirnos a nosotros que lo hagamos, con lo que tenemos que abrir la boca del perro y mostrar los dientes con la boca cerrada y luego, levantar algo los belfos para mostrar la dentición lateral completa.
Entonces, el juez revisa tocando al animal, las proporciones de la cabeza, la posición de las orejas, la dentadura, la musculatura, las proporciones del cuerpo y patas y la inserción de la cola, terminando esta revisión en el caso del macho, palpando sus genitales para comprobar el descenso de ambos testículos en las bolsas escrotales. Por todo este manoseo, es que debemos acostumbrar a Boby a tocarlo, abrir su boca y palpar sus testículos, sin que demuestre susto ni agresión.
Un perro que no se deja revisar, o gruñe o muerde al juez, puede ser expulsado directamente de la pista, sin mas opciones de participación.
Después el juez nos indicará el recorrido que debemos hacer dentro de la pista, y esto es por lo general una vuelta completa, terminando la misma al lado del juez.
Es de esta manera en la que el juez contempla al animal en su trote de todos los ángulos y puede ver si el trote corresponde a su tipo de raza y estructura.
Luego nos dirá que hagamos un “ida y vuelta”, lo que significa, que partiendo de al lado del juez, iremos en línea recta hasta una de las diagonales indicadas de la pista; frenando y volviendo por la misma diagonal de frente al juez.
Con este recorrido, el juez puede observar otro tipo de paso del perro, tanto de las patas de adelante, como de las patas de atrás, viendo que no se desvie según su estandar y tipo de paso esperado.
Ya veremos entonces, en la próxima entrega un poco mas en detalle este tema y en los tipos de expos que podemos participar.

