Los perros utilizan todos los rasgos faciales para mostrarte lo que sienten, sólo tienes que ponerle atención a su rostro.
Por ejemplo su boca y labios hablan sin palabras, cuando están tranquilos suelen mantener la boca parcialmente abierta y sus labios ligeramente flojos, normalmente en este estado suelen estar felices.
Cuando están jadeando, puede además de indicar calor, indicar que están nerviosos y estresados, arrugan la comisura de sus labios, y los colocan hacia atrás.
A diferencia de cuando le tiemblan los dientes, como nos tiemblan a nosotros por el frío, pero ellos no lo hacen por frío, sino por emoción, normalmente cuando saben que están a punto de jugar, o en medio juego.
Cuando nos lamen nos muestran sumisión, además de saludarnos, pero si orinan encima de una persona, muestra autoridad sobre ella, el conocido marcar territorio, pero sobre una persona.
Si nos vamos más arriba en su rostro, nos toparemos con sus ojos, los ojos son fáciles de identificar, en los perros también es la ventana al alma, podemos ver fácilmente una mirada tierna o triste, atenta o con miedo.
Las orejas de los perros son muy curiosas, las pueden mover una independiente a la otra, y para varios lados. Son el complemento de sus ojos en cuanto a la expresión facial, como para los humanos las cejas, pueden levantar una oreja y otra no, como cuando están extrañados, las dos para atrás con miedo, o para adelante cuando están alerta.
¡Tu perro sonríe! Los perros tienen un movimiento de labio que lo utilizan para expresiones fuertes, cuando están agresivos utilizan la misma mueca que cuando se ríen, la diferencia es el resto del lenguaje, si hacen los labios para atrás de forma en que parece una sonrisa mientras mueven la cola, tu perro está riendo.
Los perros son muy inteligentes, logran llegar a entender un aproximado de 200 palabras humanas, así que obsérvalos, que ellos nos observan más de lo que creemos, ellos saben cuando estamos enfermos, nos pueden leer las expresiones, así que leámoslos a ellos, que es fácil.

