
¿De donde salió este hábito?
Los perros heredaron esta costumbre de sus ancestros lobos que solían ocultar huesos en la tierra para un consumo posterior. Sin embargo, nuestros amigos perrunos parecen haber ampliado este concepto para terminar por adoptarlo como una entretención más. Veamos que podemos hacer:
1. Sáquelo a pasear
No hay peor detonante para esta conducta que un perro aburrido. La vida moderna nos obliga muchas veces a ausentarnos de nuestro hogar, olvidando entre otras cosas, algunos cuidados básicos de nuestrasmascotas . En particular, un perro necesita distraerse, jugar y socializarse, en esto la relación con su amo es fundamental. Usted debe enseñar a su perro a ser educado, salga con él (siempre con su cadena), préstele atención, corra y juegue un poco y verá como derrocha gran energía que ya no utilizará para destrozar el jardín que tanto le ha costado mantener.
2. Mantenga entretenciones a su alcance
Puede comprarle juguetes de goma, mejor si suenan un poco ya que se vuelven locos persiguiéndolos, no exagere en la cantidad, pero sea generoso. Como dicen, en la variedad esta el gusto, así que anímese a comprar un par de entretenciones en el comercio que ayudarán mucho cuando usted no esté en casa.
3. No hay caso
Si lo anterior no le da los resultados esperados, no se impaciente tal vez necesita un poco más de tiempo. De todas formas hay algunas técnicas complementarias que puede adoptar. Una de ellas es disponer de un pequeño lugar con arena, en el que deberá colocar los juguetes del perro. También puede darle su alimento en este lugar, pronto aprenderá que ese es su espacio. Para que todo funcione bien debe aplicar refuerzo positivo, esto es, felicitarlo cada vez que lo vea excavando en su lugar, incluso puede darle alguna galleta u otro premio.
4. Nada de esto funciona
Bueno, la verdad es que el problema puede originarse en la elección que realizó al escoger su mascota. Indudablemente un perro como un Labrador o un Pastor Alemán no son perros de departamento, pero si las cartas ya están echadas, le queda una última opción: fuerte reprensión cuando lo sorprenda con "las manos en la masa", a destiempo NO SIRVE. Lo anterior tampoco significa que usted debe golpear a su regalón, sino que castigarlo verbalmente con un fuerte y claro "NO", podría ayudarse también con un suave pero ruidoso golpeteo con un periódico viejo.
Esperamos que estos consejos les ayuden a hacer de su perro al verdadero compañero que desean tener.

