Cuando adoptamos un cachorrito somos concientes de que es nuestra responsabilidad hacernos cargo de su alimentación, paseos, que viva en un lugar resguardado del frío y el calor, que no le falte cariño… pero pensemos que una vez llega a casa les queda mucho mundo por descubrir y es nuestra responsabilidad presentárselo de una forma adecuada para que se convierta en un adulto equilibrado.