• Piensa acerca de porqué quieres un perro y de si, en términos reales, tiene la capacidad de cumplir tus expectativas. Jamás compres por impulso.
• ¿Todos en la casa quieren un perro, especialmente la persona que más tiempo va a estar con él?
• Los perros no son buenos “regalos sorpresa”, y nunca deberías comprar ningún animal para un niño, a menos que sus padres sepan sobre el regalo y hayan dado su aprobación.
• Recuerda que los cachorros se convierten en perros. Debes comprometerte con tu perro durante toda su vida.
• ¿Cuán bien aceptarán tus alfombras (y la persona encargada de limpiarlas) los pelos de perro y el lodo? ¿Cuánto te molestará encontrar hoyos cavados en tu jardín?
• A los perros no se les puede dejar solos por largos períodos de tiempo. ¿Habrá alguien siempre en casa?
• ¿Tienes el tiempo para brindarle a tu perro la atención que necesita? Cepillado, ejercicios, entrenamiento, etc.
• Piensa sobre cuándo y dónde pasearás al perro. ¿Tienes acceso a bosques, campos, parques, etc., para ejercitar? Asegúrate que estas no sean áreas prohibidas para perros.
• ¿Todos en la famila estarán dispuestos a recoger sus excrementos en lugares públicos?
• ¿Puedes pagar el mantenimiento del perro? Debes contar daños hechos por el cachorro mientras está dentando, atención veterinaria por vacunas, parásitos, enfermedades o accidentes, hotel canino si viajas, y muchos otros pequeños gastos extra. El costo de la alimentación es importante y siempre debes tratar de darle comida de alta calidad.
Aún tienes cantidad de decisiones por tomar. Muchas son de gusto personal pero estas ideas pueden ayudar.
• ¿Raza o sato? Si no te importa cuál va a ser exactamente el tamaño, aspecto, o tipo de pelaje de tu perro, elige un sato. Diariamente cientos de animales son eutanizados. Al adoptar un animalito de un refugio le das una segunda oportunidad. Si te importa la raza, un show canino, club de la raza, revista especializada, o un libro, van a ayudarte a comparar.
• ¿Macho o hembra? Es una falacia que las perras son “más fieles” que los perros, pero puede que tengan menor tendencia a intentar dominar la familia. Los celos de una hembra sin esterilizar pueden ser problemáticos. Los machos sin esterilizar podrían volverse agresivos, o magos del escape. En cualquiera de los dos casos, la esterilización es una decisión responsable.
• ¿Cachorro o adulto? Los cachorros requieren mucho tiempo para entrenar, socializar, y acostumbrarlos a la vida en un entorno familiar humano, cosa que un perro adulto podría no necesitar. Un cachorro no sabe donde es aceptable hacer sus necesidades, ni distinguir entre un juguete y un zapato, y necesita tiempo y paciencia para acostumbrarse a su nuevo ambiente. Adoptar una mascota adulta, si lo pensamos bien, es una gran ventaja. La mayoría de estos ya están entrenados, ya tienen la capacidad de entender cuando les llamamos la atención y requieren un poco de menos de atención.
Fuente: http://www.elnuevodia.com/antesdetenerunperro-767184.html

