Que antojadiza es la vida que llevamos, corriendo sin saber adonde, apurados sin saber porque, pensando...¡al fin viernes!.
Quizá si nos detenemos un poco y disfrutamos de la fuerza que nos regala el sol, el viento que nos da en la cara, la paz que trae la lluvia; o bajar la marcha y mirar quien está a nuestro lado, sin apuros, tranquilos y disfrutando cada día como un viernes y esperar que el siguiente sea otro viernes. ¿No sería mas fácil la vida?.
Tal vez debamos vivir una “vida de perros” para curarnos unos a los otros cuando estamos lastimados, dejarnos llevar por el olfato y no por las apariencias, entender que si nos movemos como locos es de alegría y no porque “hacemos el ridículo”.
Cada uno elige como vivir su vida...yo prefiero aprender de mi perro.
¿Alguna vez has intentado actuar con filosofía canina?
* Nunca dejes la oportunidad de pasear.
* Experimenta la sensación del aire fresco y del viento en tu cara solo por placer.
* Cuando alguien a quien amas se aproxima, corre para saludarlo.
* Cuando haga falta practica la obediencia.
* Deja que los demás sepan cuando están invadiendo tu territorio.
* Siempre que puedas toma una siesta y estírate antes de levantarte.
* Corre, salta y juega diariamente.
* Se siempre leal.
* Come con gusto y entusiasmo, pero detente cuando estés satisfecho.
* Nunca pretendas ser algo que no eres.
* Si lo que deseas está enterrado, cava hasta encontrarlo.
* Cuando alguien tenga un mal día, guarda silencio, siéntate cerca de él y trata de alegrarlo.
* Evita morder por cualquier problema.
* En los días cálidos, acuéstate sobre el piso.
* En los días calientes, bebe mucho agua y descansa bajo un árbol frondoso o en tu rincón preferido.
* Cuando te sientas feliz, baila o mueve el cuerpo.
* No importa cuantas veces seas censurado, no asumas rencor y no te entristezcas...corre inmediatamente hacia tus amigos.
* Alégrate con el simple placer de una caminata.
* Mantente siempre alerta pero tranquilo.
* Da cariño con alegría y deja que te acaricien.
No importa cuan largo y sinuoso sea el camino lo importante es adonde te lleva.
María Laura Battistoni
laura@revistacanina.com

